Mostrando entradas con la etiqueta pittsburgh. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pittsburgh. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de febrero de 2010

Yo quiero una casa así

La última parada que justificaba nuestra visita a Pittsburgh (al final resulta que había muchos motivos para ir) estaba a una hora y nos pillaba de camino hacia nuestra siguiente objetivo: el Amish County (esto ya lo abordaremos en su momento, que hay que dosificar). Se trataba de una de las obras de arte de la arquitectura moderna: la fallingwater o casa de la cascada.


Obra de Frank Lloyd Wright, sólo por la foto la conoceréis la mayoría. Pues sí, está en Pittsburgh (cerca, correcto). Si al final va a merecer la pena pasarse allí una temporadita. A otros os sonará porque en diciembre de 2006 Angelina Jolie, que no tiene dinero apenas, la alquiló para montarle una fiesta de cumpleaños a Brad Pitt.


La casa es espectacular en todos los sentidos. La localización es espectacular, en mitad de un paraje boscoso, rodeada de árboles, en plena naturaleza. Ideal para pasear y ponerte en forma corriendo una horita al día sin que nadie te moleste. Y por dentro (lo siento no dejan sacar fotos en el interior) es puro diseño, con una terraza espectacular desde la que contemplar cómo cae el agua de la cascada. ¿Por qué no nos habrían tocado los 120 'kilos' del Euromillones para comprar una choza así?

miércoles, 17 de febrero de 2010

Buscando la tumba de Andy

Solución al enigma. El motivo que nos llevó a visitar Pittsburgh no fue otro que uno de sus hijos predilectos: Andy Warhol. Si el rey del Pop Art era natural de esta localidad, por mucho que su vida estuviera ligada a NYC. Hijo de emigrantes eslovacos, Andrew Warhola (que así se llamaba) cuenta con el mayor museo dedicado a un solo artista que existe en el mundo. Y cómo no, su sede está en Pittsburgh. Así que como uno de nosotros idolatra al artista, no quedó más remedio que visitar la Ciudad del Acero para disfrutar de varias plantas dedicadas a Warhol, incluida una sala donde varios miembros del equipo del museo abren y estudian el contenido de las famosas 'cápsulas del tiempo', las cajas donde Andy guardaba todo tipo de objeto y las almacenaba para la posteridad. El trabajo donde uno de nosotros dos sería inmensamente feliz.


No sólo está presente Andy Warhol en Pittsburgh por su museo. Sus vecinos también le han dedicado uno de los puentes de la ciudad. Lógicamente el que hay que atravesar para llegar a su museo viniendo del centro financiero.


Pero la visita no habría sido completa si al día siguiente no hubiéramos buscado y encontrado en los alrededores de Pittsburgh la tumba de AW. Nos costó, pero al final cumplimos el objetivo. El alma mater del Pop Art descansa en un pequeño cementerio en una colina, cercano a la carretera que recorrimos arriba y abajo varias veces hasta percatarnos que Andy Warhol no reposaba en un gran mausoleo. Al menos sus inseparables latas de sopa de tomate Campbell's nunca le abandonaran.


Dedicado a José Carlos Jurado, un gran conocedor de la obra de Andy Warhol.

Esto es Pittsburgh

¿Qué se nos había perdido en Pittsburgh en 2008? En el próximo post lo desvelaremos, pero la verdad es que me resultaba curioso saber cómo sería esta ciudad del estado de Pennsylvania. Sabíamos lo mismo que la mayoría, que la llaman la Ciudad del Acero y poco más (aparte de nuestra razón oculta para coger un avión en NYC y desplazarnos hasta esta ciudad). Y la verdad es que nos sorprendió. Tiene el típico centro estadounidense, es decir, varios rascacielos a la orilla del mar o de un río, como este caso.


Un curioso mirador al que se sube con un trenecillo inclinado y que te da unas vistas espectaculares. Un centro de ocio que antaño eran unas fábricas (Clinton Furnace, ver imagen de arriba) y que ahora tiene tiendas y restaurantes. Y una zona antigua preciosa, con calles llenas de locales que parecen más propios de una ciudad centroeuropea y tiendas de todo tipo. Una zona ideal para pasear, realizar compras, cenar, tomarse unas copas y deleitarse con una espectacular cheesecake.


Una ciudad muy aseada, totalmente equipada, pero lo suficientemente tranquila como para ser atractiva para vivir y que cuenta con un monumento arquitectónico sorprendente. Se trata de la Cathedral of Learning (la catedral del conocimiento). Una universidad donde hasta apetece estudiar. Por fuera y por dentro parece más una catedral que un centro universitario.


Y cuenta con una serie de habitaciones que representan diferentes estilos mundiales de clases. Rusa, alemana, irlandesa, sueca, libanesa, china... Pinchando aquí podéis echar un vistazo por todas las habitaciones.


Bueno, en el siguiente post revelamos el motivo que nos llevó a ir a Pittsburgh, que es otra de las grandes atracciones de la ciudad.